Si te ha picado el gusanillo emprendedor, debes tener en cuenta que ya va a ser muy complicado que te libres de él, así que vas a tener que hacer algo al respecto. Pero no te preocupes, tener tu propio negocio no siempre implica partir desde cero. A veces es algo más sencillo porque tienes detrás el respaldo de una gran empresa. Esto es lo que ocurre con las franquicias. Si te interesa esta forma de emprendimiento, este artículo te va a gustar. Vamos a ver qué es una franquicia y si de verdad este modelo de negocio es el más apropiado para ti.

Ya te adelanto que este sistema tiene cosas buenas y cosas malas, pero que en líneas generales puede ser bastante interesante, siempre y cuando estés dispuesto a ceder una parte de tu poder de dirección a una empresa que tiene una marca de éxito.

Seguramente habrás oído en alguna ocasión que franquiciarse es un proceso complejo, pero esto no debe desanimarte. Hay muchos ejemplos de emprendedores que han alcanzado el éxito a través de una franquicia, aunque en su momento sabían poco o nada del sector en el que iban a entrar. Lo importante es que estés dispuesto a aprender, que no procrastines y que sigas las directrices que te indiquen desde la empresa matriz.

¿Te parece interesante el mundo de las franquicias? Pues entonces no te entretengo más, sigue leyendo y descubre todo lo que necesitas saber sobre ellas.

¿Qué es una franquicia?

Desde un punto de vista técnico podemos definirla como un modelo de negocio en el que una persona o empresa le cede a otro el derecho a explotar su sistema de negocio a cambio de una contraprestación económica.

Pero para que entiendas mejor qué es una franquicia, voy a darte una definición mucho más sencilla. Es un modelo de negocio en el que puedes realizar una actividad bajo el nombre de una marca reconocida en el mercado. Pero a cambio de ello, dicha marca te dirá cómo debes llevar a cabo la explotación de tu negocio y además te cobrará una cuota por ello.

Elementos que conforman la franquicia

Esto que hemos visto hasta ahora lo vas a entender mejor cuando conozcas los diferentes elementos que están siempre presentes en una franquicia:

  • Franquiciador o franquiciante: es la persona o empresa que es propietaria de la marca y del know how.
  • Franquiciado o franquiciatario: es quien emprende su negocio auspiciado por la marca del franquiciador. Puede que seas tú mismo en un futuro cercano. 😉
  • Marca: es la clave cuando se trata de entender cómo funciona una franquicia, ya que el éxito del franquiciado depende de que sea capaz de respetar la imagen de la marca que ha creado el franquiciador. La marca es lo que hace que la franquicia sea reconocida y lo que permite que emprender a través de esta fórmula tenga menos riesgo que iniciar un negocio totalmente desde cero.
  • Know how: en castellano sería algo así como “el saber hacer”. Son todos esos procesos y sistemas que han llevado la marca al éxito. Es lo que hace que si decidimos comer en un restaurante VIPS, no notemos mucha diferencia ni en la comida ni en el servicio o la decoración, con independencia de si estamos en uno de sus establecimientos en Madrid, en Valencia o en cualquier otro lugar.
  • Contrato: es el documento jurídico que vincula a franquiciador y franquiciado. A través de él, el franquiciador cede al franquiciado el derecho a usar su marca y le transmite su know how, mientras que el franquiciado se compromete a respetar los procesos y sistemas de la marca y a pagar las cantidades acordadas.
como crear una franquicia

¿Te interesa montar tu primer negocio de lavandería? Te recomiendo considerar el sistema de la franquicia.

Tipos de franquicias

Ahora que ya sabes qué es una franquicia y conoces sus elementos básicos, es hora de complicar la cosa un poquito más, porque no todas las franquicias que hay en el mercado son iguales. Hay diferentes modalidades que deberías conocer.

Franquicias según el tipo de negocio

  • Industrial: en este modelo de negocio, franquiciado y franquiciador están dentro del sector industrial y lo que se hace es ceder el derecho a fabricar ciertos productos.
  • Distribución: aquí el franquiciado es un mero distribuidor que se encarga de suministrar los productos del franquiciador.
  • Servicios: la franquicia cede al franquiciado el know how para prestar correctamente un determinado servicio.
  • Comercial: es el modelo más habitual, en el que el franquiciado se encarga de la venta de los productos del franquiciador.
  • Producción: el franquiciador se encarga de la producción y el franquiciado de la venta.

Franquicias según la relación entre franquiciado y franquiciador

  • Máster: el franquiciado tiene derecho a desarrollar una empresa siguiendo el mismo proceso del franquiciador y la misma estrategia en un área concreta. Su característica principal es que permite subfranquiciar.
  • Área representativa: el franquiciador no solo adquiere el know how sino que se involucra en la búsqueda de talentos para la empresa y supervisa su actividad.
  • Múltiple: implica la posesión de varias franquicias de una misma marca.
  • Participación adicional: una de las partes forma parte del accionariado de la otra. Lo común es que el franquiciador se convierta en socio de su franquiciado.

Franquicias según su ubicación

  • Online: en este caso no hay una ubicación física como tal, lo que reduce mucho los costes de entrada al negocio.
  • Corner: la actividad se lleva a cabo en el local de otro negocio.
  • Franquicia Shop in Shop: es similar al modelo anterior, pero se suele implementar la decoración para que el cliente final no aprecie que se trata de dos negocios diferentes.
  • Regional: se cede el derecho a explotar una cantidad de franquicias en un área geográfica concreta.

Algunos ejemplos de franquicias que han triunfado en España

Antes de meternos de lleno en temas más complejos sobre cómo crear una franquicia y sus ventajas e inconvenientes vamos a repasar algunos ejemplos de empresas que han triunfado a través de este modelo de negocio.

También me gustaría que tuvieras en cuenta que la franquicia es una muy buena forma para hacer crecer un negocio. Si tienes una empresa con un modelo de negocio muy definido, convertirlo en una franquicia puede ser la mejor forma de crecer. Así reduces el riesgo a la vez que ves tu marca expandirse incluso a nivel mundial.

Por eso, saber qué es una franquicia y entender su funcionamiento es interesante tanto para los nuevos emprendedores, que pueden valorar poner una en marcha, como para empresarios que ya tienen su negocio en activo y buscan formas de expandirlo.

Y ahora sí, repasamos algunos ejemplos de franquicias exitosas que seguro que conoces.

¿Cómo funciona una franquicia Naturhouse?

La empresa Naturhouse fue fundada en 1986 y en la actualidad cuenta con más de 2.300 centros repartidos en 30 países. Se ha especializado en la asesoría nutricional combinándola con la venta de complementos alimenticios a base de extractos naturales.

Suele realizar contratos máster franquiciados, de modo que un franquiciado puede adquirir los derechos de explotación en una determinada zona, incluso en un país entero.

¿Qué es una franquicia Lizarran?

La marca Lizarran surgió hace ya más de 30 años en Barcelona y poco a poco empezó a extenderse, hasta llegar a ser una de las tabernas más conocidas. A día de hoy tiene más de 200 establecimientos repartidos por la geografía española y más de 30 en el extranjero. Uno de sus puntos fuertes es que apuesta por la formación y asesoramiento a sus franquiciados para que la imagen de marca sea exactamente igual en todos sus locales.

Franquicias Bershka

He elegido Bershka como ejemplo, pero lo cierto es que cualquiera de las marcas del Grupo Inditex se perfila como una buena opción de franquicia al ser marcas reconocidas a nivel internacional y con un alto volumen de ventas.

¿Por qué elegir el modelo de franquicia si estás emprendiendo?

Si vas a una feria de franquicias, o pides información en empresas cuyo negocio te interese, te lo van a pintar todo muy bonito. Pero, como te puedes imaginar, en una franquicia no es oro todo lo que reluce. Esta forma de emprendimiento también tiene algunos inconvenientes que es importante conocer.

Vamos a empezar repasando las ventajas que tiene y luego veremos los aspectos negativos. Así podrás tomar tu decisión de forma más informada.

como funciona una franquicia

En el sector de la restauración como en otros, la franquicia tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

Ventajas de las franquicias

No partes desde cero

Empezar un negocio totalmente desde cero es algo que puede causar bastante miedo e incertidumbre, porque no sabes si la idea será buena y si funcionará o no. Sin embargo, con la franquicia esto no pasa.

Entras de lleno en un negocio que ya ha sido probado y ha demostrado que puede ser exitoso. Con unos productos o servicios que los consumidores ya conocen y están dispuestos a adquirir.

El franquiciador te transmite su saber hacer

A la franquicia le interesa que a ti como franquiciado te vaya bien. Y por eso va a poner a tu disposición todos los medios necesarios para que alcances el éxito. Esto implica formación en todas las áreas que sean necesarias para manejar el negocio y el traspaso de sus estrategias para triunfar.

El franquiciador te traspasa su experiencia, y eso es algo que tiene un valor incalculable. Si arrancaras tu negocio totalmente desde cero, tardarías años en diseñar un sistema que fuera totalmente efectivo y diera buenos resultados. Además, seguramente tendrías que invertir mucho dinero en formación para aprender a gestionar el negocio.

Ya tienes una imagen de marca

Todas las empresas y autónomos saben que construirse una imagen de marca es fundamental para captar clientela. Pero esto no es ni sencillo ni rápido, y cualquier pequeño error puede dar al traste con todo lo que has conseguido.

Lo bueno de entrar en un sistema de franquicia es que te ahorras toda la preocupación y el trabajo relacionado con la creación de la imagen de marca, ya que de eso se encarga la empresa matriz. Así, tienes la seguridad de llegar al mercado con un producto o servicio que ya es reconocido y que ya cuenta incluso con clientes fieles.

Tienes ayuda en todo el proceso de puesta en marcha

Cuando llega el día de abrir por primera vez las puertas de tu negocio, sientes una emoción incomparable. Pero para llegar a ese momento, primero tienes que pasar por todo un laberinto de planificación, toma de decisiones y trámites administrativos.

Llegar a poner un negocio en marcha implica buscar un establecimiento en el lugar adecuado, negociar un buen precio y un contrato que sea lo más beneficioso posible para ti, obtener las licencias administrativas pertinentes y mucho más.

Todo esto te puede llevar meses y generarte bastante estrés, porque es un tema que te resulta desconocido y que no sabes muy bien cómo abordar. Pero si emprendes de la mano de una franquicia no vas a estar solo en este proceso.

La mayoría de los franquiciadores ayudan a sus franquiciados en todo lo necesario para que puedan llegar a abrir su negocio. Algunos incluso ofrecen el servicio “llave en mano”, lo que implica que la franquicia se encarga de todos los trámites y te deja tu negocio listo para que tú lo explotes, sin que te hayas tenido que preocupar de ningún trámite relacionado con la apertura.

Otras ventajas

Además de estas ventajas que hemos visto, emprender a través de una franquicia tiene otros pros:

  • Puedes adquirir el stock con condiciones de compra más favorables.
  • No tienes que encargarte de la publicidad.
  • El acceso a la financiación es más fácil gracias a los acuerdos de colaboración de la franquicia con ciertas entidades financieras.
  • La franquicia sigue innovando en productos y servicios que luego tú podrás vender.

Inconvenientes de las franquicias

La entrada y permanencia en la franquicia suele ser cara

Aunque hoy en día existen lo que se conocen como franquicias “low cost”, lo cierto es que esta forma de emprender no es nada barata. En condiciones normales te saldría más económico montar una hamburguesería normal y corriente antes que entrar en la cadena Burger King.

Lo habitual es que haya que pagar un canon de entrada que cubre costes como los de formación y publicidad. Además, en función de los ingresos que obtengas con tu negocio, tendrás que pagar una serie de royalties, por lo que no todo el beneficio de tu negocio irá a parar a tu bolsillo.

No hay apenas espacio para la creatividad

Una franquicia no es un negocio en el que vayas a tener libertad a la hora de crear nuevos productos o servicios, o de ofrecer promociones a tus clientes. Todas estas cuestiones son dirigidas por la marca matriz e incumplir sus directrices podría ocasionarte algún tipo de penalización.

El poder del franquiciador es bastante elevado

Esto tiene mucho que ver con lo anterior. Aunque seas el dueño del negocio, en realidad tu poder de dirección va a estar siempre limitado por el franquiciador, que será quien tome las decisiones importantes.

En algunos casos la franquicia puede incluso rescindir el contrato o imponer limitaciones a la venta o traspaso del negocio.

¿Cómo empezar con una franquicia?

Espero que lo te he explicado hasta ahora te haya ayudado a comprender mejor cómo funciona una franquicia. Llega el momento de dar un paso más, y ver algunos consejos que te ayudarán a tomar la decisión final sobre si esta forma de negocio es o no adecuada para ti.

Para empezar, recuerda que debes tener tiempo para dedicárselo a tu proyecto. Si no sabes muy bien de donde sacarlo, te recomiendo la lectura de mi artículo sobre 10 formas para encontrar tiempo para tu proyecto. La planificación es una de las claves del éxito, así que dedícate todo el tiempo que haga falta.

qué es una franquicia

El franquiciador te ayudará a abrir tu tienda, respetando su modelo.

Valora los pros y los contras

Ya has visto que este modelo de negocio tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Mi recomendación es que pongas esto en tu particular balanza y decidas si las cosas buenas tienen mayor peso que las malas, o al contrario.

Elige bien la franquicia

Si has decidido continuar adelante y entrar de lleno en el mundo de la franquicia, es momento de elegir el franquiciador. Y esto no es nada fácil.

A día de hoy hay franquicias en prácticamente todos los sectores, así que tu primera decisión debe versar sobre en cuál entrar. Una vez que lo tengas claro, tienes que comenzar una ardua tarea de investigación, porque no deberías quedarte con la primera opción que encuentres.

Te pongo como ejemplo el sector de las lavanderías autoservicio, que en los últimos años se ha desarrollado bastante. Es rentable y la inversión inicial no es demasiado alta, pero hay muchas franquicias operando en el mismo y no todas te van a ofrecer las mismas condiciones.

Mi recomendación es que te informes muy bien. Contacta con las franquicias que te interesan y pide información. Pero además haz tu propio estudio con ayuda de Internet y de medios especializados. Cuanta más información tengas, mejor podrás decidir.

Al final de esta labor de estudio deberías quedarte con dos o tres franquicias, que serán entre las que vas a elegir.

Antes de tomar la decisión, entrevístate personalmente con los franquiciadores. En persona te darán más datos sobre las condiciones que te van a exigir como franquiciado y la rentabilidad que podrías obtener. En estas entrevistas, no dudes en preguntar todo lo que consideres necesario.

Revisa hasta el último punto del contrato

Una vez que has elegido la franquicia con la que quieres trabajar, llega uno de los momentos más delicados, el de la firma del contrato. Ten en cuenta que aquí nunca se trata de una negociación en condiciones de igualdad. Así que la empresa te va a ofrecer el mismo contrato tipo que tienen todos sus franquiciados.

Pero esto no significa que no tengas ningún margen de actuación. Si juegas bien tus cartas, es posible que la empresa matriz admita algunos ajustes (no demasiados).

El contrato es el documento en el que se establecen tus derechos y obligaciones y los del franquiciador, por lo que una vez que estampes tu firma, vas a quedar vinculado por lo que ponga en él. Mi consejo es que nunca lo firmes sin haberlo consultado antes con un especialista legal.

Existen abogados especializados en esta materia. Creeme cuando te digo que te compensa pagar una consulta y que te expliquen el contrato punto por punto. Así podrás saber si lo que vas a firmar de verdad es lo que te han contado y resolver además todas tus dudas con alguien que es totalmente ajeno a la operación y, por tanto, objetivo.

Una vez que entiendas bien el contenido del documento y no tengas dudas, puedes firmar el contrato y convertirte en un franquiciado.

Entra de lleno en el proceso

Después de firmar el contrato, tu vida se va a convertir en un auténtico caos durante unas semanas, porque hay cientos de cosas por hacer antes de abrir las puertas de tu negocio. Sumérgete de lleno en el proceso y no olvides disfrutar de él, porque será duro pero también te servirá para aprender.

Aprovecha al máximo la formación que te dé la franquicia y no dudes en pedir ayuda cuando la necesites. Como ya te dije antes, la empresa matriz es la primera interesada en que a ti te vaya bien, porque cuanto más ganes tú, más gana ella. Así que siempre estará dispuesta a brindarte apoyo.

Eso sí, procura no salirte del redil en ningún momento. Las normas que te den en cuanto a decoración del local, marketing, ofertas, procesos, personal, etc. están ahí para cumplirlas. Son parte de ese valioso know how al que hemos hecho referencia, y sin ellas el negocio podría no funcionar de la forma que esperas.

Si te integras bien en la franquicia desde el primer momento y te ajustas a su forma de trabajar, estarás un paso más cerca del éxito. No obstante, si una vez que tu negocio está en marcha consideras que no está dando la rentabilidad que debería, consulta inmediatamente con el franquiciador para encontrar qué está fallando y tomar medidas antes de que sea tarde.

Conclusión

Trabajando duro, conseguirás que tu negocio salga adelante y convertirte en una historia más de éxito de la franquicia a la que perteneces. Pero recuerda que emprender a través de franquicia no es una garantía de nada. Si no haces las cosas correctamente, podrías fracasar y perder mucho dinero por el camino. Por eso, el mejor consejo que puedo darte en este caso es que sigas al pie de la letra todas las directrices que te vengan impuestas desde la empresa matriz.

Entonces, ahora que sabes más sobre qué es una franquicia y como funciona, ¿te animas a entrar en este mundo de las franquicias?

Fotos: Pixabay

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