La irrupción del COVID-19 ha marcado un antes y un después en nuestras vidas. ¡Nada volverá a ser igual! El teletrabajo es uno de los protagonistas de estos días que, además, ha venido para quedarse. Algunas y algunos lo practicábamos antes de forma habitual. A otros os ha permitido mantener vuestro trabajo. Y, para todos, es una solución para afrontar el futuro con éxito. Vamos a descubrir cómo trabajar desde casa. ¡Es el momento de abrir puertas a nuevas oportunidades!

Te propongo un repaso rápido y muy práctico sobre todo lo que se refiere a esta práctica: las condiciones tecnológicas y mentales, cómo organizarte o qué ventajas te aporta, entre otras ideas. Tú sólo tienes que poner las iniciativas para aplicarlo. Te aseguro que hay infinitas posibilidades y todas suponen un avance en tus expectativas.

¿Qué es el teletrabajo y sus distintas modalidades?

El teletrabajo no es otra cosa que el desempeño de tu actividad profesional sin estar físicamente en la empresa, bien de forma parcial o toda la jornada. El teletrabajador más genuino es aquel que desarrolla su actividad laboral desde casa. Es lo que se ha implantado ahora con las estrictas medidas de limitación de la movilidad. Pero no quiero dejar de recordarte otras variantes que pueden resultarte útiles en el futuro.

Una fórmula que puedes valorar es la de acudir a un centro de teletrabajo, donde se comparten recursos tecnológicos y materiales. Esta de los espacios de coworking es una opción interesante para quienes no disponéis de vuestros propios medios, sobre todo en el momento del arranque y hasta que comprobéis si os funciona. La cuota que se paga es muy asequible y, además, es un gasto que Hacienda permite deducir. ¡No renuncies a teletrabajar porque en este momento no puedas invertir en el equipamiento!

Finalmente, están los denominados teletrabajadores itinerantes. Son aquellos cuya tarea es acudir a las sedes o domicilios de los clientes y se mantienen conectados con su empresa a través de distintos dispositivos móviles. Es el perfil de los visitadores, las asistencias técnicas o los distribuidores oficiales de ciertas marcas, entre otros.

¿Todos podemos trabajar desde casa?

El teletrabajo no sólo puede ser útil para los profesionales o autónomos que tenéis vuestro propio negocio. También es aplicable en grandes empresas y empleados por cuenta ajena, siempre que tu ocupación concreta lo permita.

Los clásicos que a todos se nos vienen a la cabeza son trabajos relacionados con tareas administrativas, de atención al cliente, ventas y marketing. Pero, hay sectores como el de la informática que también son de los más beneficiados con esta fórmula. Los creadores de software, quienes se ocupan del mantenimiento y asistencia a los usuarios, diseño y actualización de páginas web…

Por último, un amplísimo abanico de profesionales como periodistas, traductores, creadores de contenido, analistas financieros o diseñadores gráficos, por ejemplo. Y áreas en las que se prevé una gran expansión de teletrabajo son la enseñanza online, la atención psicológica o de medicina privada, los asesores fiscales. También los organizadores de eventos o de viajes. Como ves, son muchas las actividades a las que puedes enfocarte si estás interesado en el trabajo desde casa.

teletrabajo en casa

Trabajar en casa, de forma parcial o permanente, es posible para muchas actividades.

Las buenas cifras relacionadas con el teletrabajo

¿Eres de los que se preguntan qué tiene de atractivo quedarse en casa a trabajar, sin el contacto con los compañeros y asumiendo más responsabilidades? Claro que te entiendo. No todo es positivo cuándo hablamos de teletrabajar. Más tarde analizaré contigo sus principales pros y contras.

Pero, para empezar, te dejo estos argumentos en forma de datos generales a su favor. Los he recogido de un experimento realizado en una gran agencia de viajes en China. Estas son sus conclusiones:

  • Los teletrabajadores son un 13% más productivos que cuando acuden al centro de trabajo.
  • Trabajar desde casa implica una reducción del 50% del desgaste laboral y un incremento en proporción similar de su satisfacción.
  • La empresa Crip, en la que se realizó el experimento, también salió beneficiada. Se calcula que aumentó sus beneficios en unos 2000 dólares por trabajador.

Por rematar este asunto de los números, según ha publicado CEPYME News, el 40% de los empleos en España que hoy son presenciales podrían realizarse desde casa. En Europa, de hecho, ya apuestan por el teletrabajo más del 30% de las empresas en países como Finlandia, Holanda, Islandia o Suecia. ¡Y funciona!

Las ventajas que disfrutarás si decides trabajar desde casa

Sin duda, esos beneficios que te he apuntado son interesantes. Pero, lo más lógico es que te sigas preguntando qué ventajas directas tiene para ti ese cambio tan radical en tus hábitos laborales. Y eso es lo que más me interesa transmitirte. Recojo las más importantes

La primera es más que evidente. El teletrabajo es una herramienta muy efectiva para conciliar la vida personal y familiar. Bueno, si tu primera experiencia está siendo ahora, en pleno confinamiento por el coronavirus y con los niños en casa, es normal que no visualices esta ventaja. Pero, piensa en la vuelta a la normalidad con los peques en el colegio. Trabajar en casa en esas circunstancias es muy distinto.

Pero, además, el ahorro en tiempo y gastos es muy significativo. Te olvidas de trasladarte al centro de trabajo. Quienes vivimos en grandes ciudades sabemos muy bien lo que esta pérdida de tiempo representa en nuestra vida. Y nada de gastar en gasolina o aparcamiento, ni siquiera tienes que comprarte el abono transporte. Ni pagar por comer fuera de casa. Incluso, a la larga, reduces tu factura en ropa o calzado… que todo va sumando.

En general, teletrabajar reduce los niveles de estrés. La posibilidad de organizarte tú mismo, la flexibilidad de horarios, tu mayor autonomía hace que te sientas menos presionado y, por tanto, trabajes con menos ansiedad. También mejora tu autoestima porque te sientes responsable directo de tus éxitos.

No hay que desdeñar, ni mucho menos, el efecto positivo que tiene el teletrabajo en nuestra salud. Comes en casa, sin prisas y una dieta más saludable. Incluso, ese tiempo que te ahorras en traslados puedes dedicarlo a hacer algo de ejercicio, aunque sea sólo salir a dar un paseo.

como teletrabajar en casa

Pasarse de la oficina al salón o a la cocina en segundos, ¡qué lujo!

¿Cómo puedes ahorrarte los inconvenientes del teletrabajo?

Por supuesto que trabajar en casa también tiene su lado negativo. Sin embargo, la mayor parte de estos inconvenientes derivan de errores nuestros. Es una buena noticia porque siguiendo los consejos que luego te daré, es más que probable que no llegues a experimentar ninguno de estos problemas.

Básicamente hay dos enemigos del teletrabajo: el aislamiento social y la desorganización. La verdad es que estas semanas en las que no tenemos más opción que quedarnos en casa nos están sirviendo de máster acelerado a todos para no caer en estos dos problemas. De la organización me ocupo más extensamente en el apartado de los consejos.

Y, para evitar la sensación de soledad, ya sabes, lo efectivo que resulta potenciar nuestras redes sociales. Pero no te quedes ahí. Es igual de importante el contacto físico. Nada tan fácil como quedar para tomar un café o comer con los compañeros de vez en cuando o hacer alguna visita a la empresa.

¿Qué necesitas para teletrabajar?

Después analizaremos las distintas estrategias que te pueden ayudar a organizarte para aprovechar al máximo las ventajas del teletrabajo. Pero, antes de dar el paso, tienes que saber cuál es el equipamiento mínimo para que trabajar en casa no se convierta en un calvario. Y, es que, no sólo debes poder teletrabajar, tienes que hacerlo con una cierta comodidad y eficacia.

Y te lo digo desde la experiencia. No sé si has comprobado lo frustrante que es un ordenador que tarda media hora en arrancar o que se “cuelga” cuando abres dos programas a la vez. Peor aún es sufrir esa conexión a internet de mala calidad que se corta cada dos por tres. Estos son sólo algunos ejemplos.

Por eso, yo considero que es imprescindible este kit básico para que des los primeros pasos. Sí o sí, te hace falta disponer de:

  • La conexión a internet ideal es la de fibra óptica de 1GB. Si no tienes acceso a ella, elige un ADSL con velocidad máxima de subida. Podrías incluso usar el 4G de tu móvil, aunque no te lo recomiendo porque necesitas una tarifa con datos ilimitados.
  • Un ordenador. Yo personalmente no te recomiendo las tablets y mucho menos el móvil como instrumento básico para teletrabajar. Cuantos más dispositivos tecnológicos tengas, mejor. Pero si tienes que apostar por uno, necesitas un ordenador portátil ligero, compacto, con buena batería y una cámara de vídeo, según nos indican en este artículo del periódico 20Minutos.
  • Una correcta iluminación. Este punto es tan esencial como el de la tecnología. Si no, el daño para tus ojos y tu capacidad de atención es importante. Ubica tu mesa cerca de una ventana o fuente de luz natural. Además, hazte con una lámpara de mesa de brazo articulado y con lámpara led, si es posible de intensidad regulable.

No te olvides de la seguridad

Seguro que has leído distintas recomendaciones sobre los mejores programas informáticos que sirven para trabajar a distancia. A parte de un servicio de correo electrónico y mensajes instantáneos, necesitas un programa de almacenamiento, mejor en la nube como Dropbox.

Otro software imprescindible es el que permite las tareas compartidas, o sea, varios miembros del equipo trabajando a la vez y con acceso de todos a la edición. En este sentido, Google Drive es muy práctico, de manejo sencillo y… ¡gratuito! Por supuesto, todo los programas y aplicaciones que uses deben ser oficiales para asegurarte ante fallos o errores.

Pero, si hay algo esencial, irrenunciable, es garantizar la seguridad tanto de los datos como de tu equipo. Desde luego, es preferible que trabajes desde una red doméstica a una red wifi pública. Además, tienes que instalar los firewalls o antivirus más eficaces y sistemas de detección de intrusos. Si trabajas para una empresa, el acceso a sus archivos, documentos y datos debería configurarse en el entorno de una VPN (Red Privada Virtual).

Habilita un espacio específico para trabajar en casa

Vale, ahora que ya tienes las herramientas para teletrabajar, el siguiente paso es decidir dónde vas a hacerlo. Si tenías la idea de que esto es cosa de sentarte en el sofá con la tele puesta y el portátil encima, ves olvidándote. Es imprescindible que te lo tomes en serio, así que empieza por montarte tu despacho.

Es verdad que la mayoría de nosotros vivimos en casas de pequeñas dimensiones. Probablemente, no tienes una habitación que puedas reservarte exclusivamente para ti. ¿O sí? Porque una buena opción es darle un doble uso, dormitorio por la noche y puesto de trabajo por el día. Basta con una mínima inversión en algunas piezas de mobiliario para que transformes completamente y en unos minutos la estancia elegida.

trabajar desde casa

No te recomiendo este tipo de instalación para trabajar en casa.

Monta un rincón de teletrabajo en tres pasos

  • Para convertir la cama en sofá sólo necesitas unos cuantos cojines alegres y una colcha o edredón. Aunque este detalle te parezca innecesario, con este cambio ayudas a tu mente a ponerse en modo trabajo. ¿Cómo te vas a convencer de que estás en un entorno laboral, viendo tu cama cada vez que levantas la mirada? Si la transformas, de verdad que aumentas tu capacidad de concentración.
  • Una mesa abatible. De lo que se trata es de que tengan un rincón cómodo para teletrabajar, pero que lo puedas recoger al terminar la jornada. Cierras el ordenador y cierras la mesa. Hay un modelo muy sencillo que consiste en un tablero, de distintas dimensiones, con una escuadra que se atornilla a la pared y que resulta muy práctica. Puedes encontrarla, ¡cómo no!, en IKEA o en Amazon.
  • Espacio de almacenaje. Aunque lo que te recomiendo de verdad para tratar este tema es que, a la vez que incorporas el teletrabajo a tu vida, modifiques algunas costumbres innecesarias. La principal, que dejes de usar el papel. Primero, ahorras espacio y tiempo para archivar. Además, es una medida que contribuye a luchar contra el cambio climático. Y, no te preocupes, las facturas y los documentos digitales tienen plena validez. De todas formas, si quieres estar más tranquilo puedes hacerte con una firma electrónica.

Eso sí, te invito a que reserves tu mayor inversión para hacerte con una buena silla de trabajo, de estas ergonómicas que impedirán que tu espalda sufra más de lo necesario. Después de unos días teletrabajando, estoy segura de que me vas a dar la razón en este punto.

Los consejos imprescindibles para teletrabajar

Bueno, ya sabes en qué consiste el teletrabajo, en qué actividades es útil y qué herramientas técnicas necesitas. Nos toca revisar los consejos relacionados con tus hábitos de trabajo, cómo afrontas tu jornada de teletrabajo cada día. ¡Son tan determinantes como los condicionantes tecnológicos! Casi te sugiero que hagas una lista y la tengas siempre visible a modo de estímulo.

  1. Disciplina. No tienes excusa para saltarte tus propias normas. Tómate tu tiempo para organizarte. Sé realista al analizar el tiempo real del que dispones, cuáles son tus mejores horas de trabajo, cuándo tienes que ocuparte de otras obligaciones… Y establece un horario de trabajo que debes cumplir tan estrictamente como cuando acudías a tu empresa.
  2. Rutinas. ¿Qué es eso de saltar de la cama a la mesa de trabajo? Mantén las mismas rutinas que tiene alguien que sale a trabajar fuera. Puedes relajarte algo y dedicar al desayuno unos minutos más, o a la ducha, pero cumple con todas esas actividades. Y, ¡quítate el pijama e, incluso, evita el chándal! Tampoco se trata de ponerte corbata o tacones, pero sí es importante que tu imagen sea la de un lunes laborable, no la de un domingo de descanso en casa.
  3. Establece tiempos de descanso. Tampoco es eficaz que el teletrabajo se convierta en tu obsesión y estés conectado a todas horas. Está demostrado que tu productividad crece si haces las convenientes pausas. Como poco, tómate unos minutos cada hora para estirar las piernas y separar la vista del ordenador.
  4. Diferencia vida personal y laboral. Apaga los dispositivos específicos que usas para trabajar en casa, una vez termines la jornada. Tienes que aprender a desconectar. ¡Nadie es imprescindible 24 horas, ni siquiera un teletrabajador!

Familia y teletrabajo

En un mundo ideal cada miembro de la familia tiene su propio espacio y se respeta la intimidad de los demás. Cuando bajamos a la realidad, comprobamos que no es lo que vivimos en nuestra casa. Los niños revoloteando por todas partes, el adolescente con la tele puesta, nuestra pareja que entra cada dos por tres a preguntarnos algo o a quejarse porque no puede con todo. ¿Quién puede teletrabajar así?

Sé que te había dicho que el teletrabajo mejoraba la vida familiar. Y este cuadro que te he presentado parece contradecirme. La clave es, otra vez, la organización. Compatibiliza tu jornada de trabajo con las horas en las que la casa está vacía y resérvate un tiempo para compartirlo con los tuyos en actividades lúdicas. Al final, se trata de actuar como cuando el trabajo es fuera de casa.

El teletrabajo es una opción al alcance de todos. Es una herramienta útil tanto para conciliar la vida personal y laboral, como para incrementar tus ingresos con un extra. Además, la inversión que tienes que hacer es mínima y los beneficios que te reporta son muchos. Aprovecha estos días de confinamiento por el coronavirus para habituarte y comprobar tus carencias. ¡Te aseguro que hay una forma de teletrabajar esperando que la descubras!

Fotos: Pixabay

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