¿Pasas todos los días en la oficina contando las horas que quedan para el fin de semana? ¿Tienes la impresión de que tu vida se resumen en casa-trabajo-casa? ¿Te gustaría sentirte más libre? Las razones que motivan cada vez a más personas a trabajar como freelance son muchas. Pero soñando en dejar de lado el estatus de empleado, a veces nos hacemos una idea muy simple de la vida de un autónomo.

Entonces, ¿trabajar como freelance o no? Para ayudarte en tu decisión, hoy quiero hablarte de las principales ventajas e inconvenientes de ser independiente, las cosas que tienes que saber antes de lanzarte y los diferentes estatus que hay.

Trabajar como freelance, ¿a quién no le gustaría?

Ser freelance, ser independiente, o trabajar por tu cuenta: estos tres tipos de expresiones hablan de lo mismo.

Esto quiere decir que decides ofrecer tus propios servicios o vender mercancía a particulares o a empresas. Estos servicios pueden ser de diferentes formas: tareas de larga o de corta duración, efectuadas en casa del cliente o a distancia.

Ser freelance puede agrupar un gran número de realidades diferentes, en campos muy variados

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de ser independiente?

Antes de lanzarte, es importante saber si trabajar como freelance es para ti. Estas ventajas y desventajas te permitirán ver más claro la realidad de los freelances.

Las ventajas de trabajar como freelance

Las ventajas generalmente todos las conocemos. Veamos las principales:

# 1 Eliges tu propio horario

Salvo si tienes un cliente que te pide trabajar a una hora fija, generalmente eres libre de tus elegir tu horario.

¿Quieres trabajar en mitad de la noche? ¿Quieres ir a tomar unas cañas a las 3 de la tarde? ¿No quieres trabajar los lunes? Mientras hayas terminado tus tareas o pedidos a tiempo, todo es posible!

# 2 Trabajas desde donde tu quieras

Algunos clientes te pedirán trabajar desde sus oficinas. Pero la mayor parte del tiempo, eres libre de elegir tu lugar de trabajo. Así que podrás trabajar desde tu casa y desde el extranjero!

Y si prefieres estar en una oficina, cada vez hay más espacios de coworking donde tú puedes trabajar rodeado de otros freelances.

# 3 Eliges tus clientes

Ya no tendrás un jefe que te obligue a trabajar en cosas que no te interesan o con clientes que no te gustan ya que tu jefe, ¡eres tú!

Si quieres evitar la rutina, puedes trabajar en varios proyectos diferentes. Esto también te permite tener experiencia en varias áreas y ampliar tu horizonte.

# 4 Tu sueldo no está limitado

Según los clientes y los proyectos que aceptes, puedes terminar ganando más dinero que en un trabajo con un sueldo fijo. Y si quieres trabajar más para ganar más todavía, ¡eres libre de hacerlo!

Las desventajas

Las desventajas a veces son menos visibles y, sin embargo, son tan numerosas como los beneficios. Aquí están los principales:

# 1 Eliges tu propio horario

« Pero ya lo has dicho en las ventajas »

Es verdad, pero también es una desventaja! Para los más perezosos o procrastinadores entre otros, trabajar con su propio horario puede ser un verdadero desafío, y pueden aparecer distracciones fácilmente.

trabajar como freelance

Evitar las distracciones, a veces se convierte en un verdadero reto!

Debido a estos horarios libres, quizás puedes tener problemas para separar el tiempo de trabajo y el tiempo libre. Sin embargo, para mantener una relación saludable con el trabajo, será necesario encontrar el equilibrio adecuado entre los dos.

# 2 Tienes que administrar todo tú mismo

Trabajar como freelance, es descubrir el mundo complejo y misterioso de la administración. Y todos sabemos los dolores de cabeza que nos puede causar. También tienes que administrar sus propias cuentas, crear tus propias facturas, pensar en la jubilación y realizar muchas otras tareas que a menudo son desconocidas para un empleado.

No olvides, además, que parte del dinero que ganas tendrá que destinarse a impuestos, seguridad social y muchas otras organizaciones.

# 3 No todos los clientes son geniales

Entre los clientes que quieren pagarte lo justo como para que te compres pan y pizza por un trabajo de dos semanas, y aquellos que harán tu trabajo mucho más difícil de lo que se suponía que era, mantenerse zen y positivo puede a veces convertirse en un verdadero desafío!

# 4 Si no trabajas no ganas dinero

¡Se acabo el sueldo fijo a final de cada mes! Un freelance no recibe un sueldo cuando toma vacaciones o, simplemente, cuando no tiene un cliente. Sin embargo, seguramente te encontrarás con períodos de poco trabajo.

Y para empeorar las cosas, algunos clientes se tomarán su tiempo para pagarte. Tendrás que enviarles recordatorios y revisar tus cuentas para verificar que todos tus trabajos hayan sido pagados.

En este sentido, seguramente los comienzos serán difíciles. Así que asegúrate de que te tener algo de dinero antes de comenzar para hacer frente a las pocas ganancias de los primeros meses.

Ser freelance : ¿cómo comenzar?

Convertirse en freelance, toma mucho tiempo y los primeros meses pueden ser difíciles. Primero, descubrirás los problemas del mundo administrativo y es probable que termines con más preguntas que respuestas por un tiempo.

Deberás elegir un estatus legal (lo veremos en el siguiente punto) y, según tu actividad, registrarte en las organizaciones pertinentes. Después de todo esto, aún tendrás que pasar por muchos pasos antes de ver finalmente tu actividad despegar. Aquí hay tres pasos que son básicos:

1) Crear tu perfil y tu estrategia

Aquí, todo girará en torno a una pregunta general: “¿qué ofrezco mejor que otros?

Pregúntate qué puedes ofrecer más que tus competidores, qué te diferencia de ellos, y asegúrate de transmitir tu mensaje enfocándote en este punto. Tus futuros clientes deben saber por qué acuden a ti y por qué deberían elegirte.

Hay muchos especialistas SEO, diseñadores gráficos, traductores, pero ¿qué te hace diferente de tus rivales?

Otra estrategia puede consistir en definir un objetivo muy estrecho: por ejemplo, puedes “escribir artículos para tiendas online” en lugar de simplemente ser un redactor. O “crear videos para promocionar un negocio en Facebook” en lugar de ser solo un realizador de videos.

Depende de ti, ver y probar diferentes opciones.

2) Fijar una tarifa

Al crear tu perfil, también tendrás que pensar en las tarifas. Esto a menudo es complejo porque hay varias cosas que deben tenerse en cuenta en el cálculo final.

Primero, no olvides que parte de tu dinero irá directamente a las arcas del estado u otras organizaciones. Y si tienes que comprar algún material para el cliente, tendrás que añadir este coste a tu tarifa normal.

Además, cuando uno es independiente, algunas horas dedicadas al trabajo no te generan dinero directamente. Este es el caso del tiempo que pasas haciendo tus cuentas, tus cotizaciones, promocionando, encontrando clientes, presentándoles tu oferta … Estas actividades son inevitables, no pueden contar como trabajo no remunerado. Así que es necesario incluirlos en tu cálculo y establecer tu tarifa correspondiente.

Todos estos costes ocultos aumentan significativamente tu tarifa, y eso es normal. Seguramente te encontrarás con clientes que te dirán que tu precio es demasiado alto, pero no permitas que te influyan: ¡no piensan en estos costes adicionales que tienes y que van a afectar fuertemente a la cantidad que cobras!

3) Encontrar buenos clientes

No todos encuentran a sus clientes en el mismo lugar, y la búsqueda obviamente dependerá de su especialidad. Estos son algunos consejos generales.

Para encontrar a tus clientes al principio, no dudes en realizar una búsqueda amplia. Haz saber a todos tus contactos que estás iniciando tu actividad, inscríbete en webs de freelance de tu región o de tu especialidad, participa en eventos de networking, … En resumen: ¡date a conocer!

También puedes buscar trabajo directamente en internet. Dependiendo de tu área, algunas webs tienen muchas ofertas de proyectos. Este es el caso, por ejemplo, de Freelancer, en el que podrá encontrar muchos clientes (siempre que crees un perfil atractivo)

trabajar como freelance

Encontrar los primeros clientes será complicado al principio. Pero no te rindas!

Finalmente, para muchos freelances, la creación de un sitio web es un paso crucial. Obviamente, mostrarás tus servicios y tus datos de contacto, pero también puedes agregar un portafolio de tus proyectos, comentarios positivos de clientes anteriores, …

¿Qué estatus legal debes tener para trabajar como freelance?

Aunque los términos “independiente” y “freelance” se usan a menudo, no existen tales estatus legales. ¡Sería demasiado fácil!

De hecho, hay diferentes formas jurídicas a las que puedes optar y tendrás que encontrar la que mejor se adapte a tu proyecto. En España, las más comunes son las siguientes:

1.- Autónomo

Esta es la forma jurídica más común para dar empezar un negocio dirigido por una sola persona, además es una manera rápida, económica y bastante sencilla.

Rápida. A diferencia de una sociedad no necesitas realizar un proceso de constitución previo.

Más sencilla. Comparado con otras formas jurídicas, no es necesario realizar tantos trámites administrativos.

Económica. Al realizar menos trámites se reducen también los costes. Además te puedes beneficiar de la tarifa plana de 50 euros de la Seguridad Social. Además no necesitas un capital mínimo obligatorio para empezar.

Esta es una buena opción para aquellos que comienzan la vida independiente digital. Sin embargo, hay que tener en cuenta que aunque es una opción económica es necesario disponer de un capital ahorrado para hacer frente a los gastos de los primeros meses, como los impuestos. Otro inconveniente es que tu patrimonio personal y profesional no se diferencian, por lo que en caso de deudas tendrás que responder con tus bienes; y si estás casado en régimen de gananciales también puede afectar a los bienes de tu cónyuge.

Si por el contrario tu actividad te obliga a gastar mucho dinero, por ejemplo en materiales y herramientas específicas, quizás esta no es la mejor opción.

2.- Sociedad de Responsabilidad Limitada

Se crea una Sociedad de Responsabilidad Limitada cuando dos o más personas deciden emprender un proyecto empresarial juntos como socios. Pero también una sociedad puede estar dirigida por un solo socio o propietario, y se conoce como Sociedad Limitada Unipersonal.

El proceso de creación de una sociedad es más largo y tedioso que el de un autónomo. Uno de los pasos necesarios es aportar un capital mínimo inicial de 3000 euros en una cuanta bancaria de la empresa.

Si estás pensando en crear una sociedad como socio único o autónomo societario, también debes saber que las cuota mensual a la Seguridad Social este año se ha incrementado de 344 a 357 euros. Por lo que es recomendable empezar siendo autónomo y esperar al menos un par de años hasta que el negocio se consolide.

Por otro lado, como ventajas la sociedad ofrece una imagen más profesional, tu patrimonio personal estará protegido ante situaciones de insolvencia de la empresa, además si tus beneficios empiezan a ser bastante altos pagarás menos impuestos.

Esta información es solo para que conozcas las diferencias más importantes entre estas dos formas jurídicas de trabajar por tu cuenta. Pero te invito a buscar por tu cuenta más información en blogs especializados o con profesionales, que te ofrecerán información más amplia y específica.

Mi experiencia

Yo trabajo por mi cuenta, pero no soy freelance y aunque la mayor parte del tiempo trabajo desde Madrid, puedo trabajar desde donde yo quiera.

A diferencia de un freelance, yo no trabajo por proyectos ni tengo clientes, sino que trabajo en MI propio proyecto, MI blog y esto me da bastante libertad. Me puedo organizar como yo quiera, pruebo cosas nuevas, etc., pero al mismo tiempo todo lo que hago afecta directamente a mi trabajo y por tanto a mis ingresos mensuales.

Pero tengo que confesarte algo, lo único que no me gusta de trabajar por mi cuenta es que no tengo compañeros de trabajo. Quizás suena raro, pero es verdad. A veces echo de menos el buen ambiente de trabajo, el momento del café o intercambiar opiniones sobre algún tema. Por eso me gusta tanto el concepto de los espacios de coworking, donde conoces gente nueva y de diferentes áreas.

Es tu turno

Entonces, ¿todavía quieres trabajar como freelance? Ahora que sabes un poco más sobre ser independiente, es hora de ponerse manos a la obra, ¡a trabajar!

Si ya eres autónomo, cuéntame tu experiencia, puedes contarme en los comentarios lo que haces (y deja un enlace a tu perfil o a tu página si lo deseas). 😉

Si todavía no lo eres, espero que este artículo te haya animado a empezar y ser freelance.

Espero todas tus sugerencias, tus dudas, tus preguntas … ¡Gracias!

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